DISCOGRAFÍA
Los Van Van vol. I (1969)
Los Van Van vol. II (1974)
Los Van Van vol. III (1974)
Los Van Van vol. IV (1976)
Los Van Van vol. V (1979)
Los Van Van vol. VI (1980)
Báilalo eh! ah! (1982)
Qué pista (1983)
Anda, ven y muévete (1984)
25 años... y seguimos ahí, vol. I (recopilatorio,
1994)
La Habana sí (1985)
Eso que anda (1986)
La titimanía (1987)
Songo (1988)
El negro no tiene na' (1988)
Rico son (1989)
Aqui... el que baila gana (1990)
Esto está bueno (recopilatorio, 1991)
Bailando mojao (recopilatorio 1993)
Azúcar (1993)
Lo último en vivo (1994)
¡Ay Dios, ampárame! (1996) |
Fundada
en 1970, esta agrupación ha marcado el paso de la música
bailable en la Isla e incluso fuera de sus fronteras, con diversidad
de ritmos capaces de estremecer los ánimos y el cuerpo de quienes
les escuchan.
Formell
que además de director, es el bajista, arreglista, compositor,
cantante, y productor discográfico,ha sabido mantener la sonoridad
particular, en un entorno propicio a la existencia de este tipo de
agrupaciones.
Cuando las primeras voces de Van Van inician su contagioso canto,
el público vibra. Como parte de un embrujo que nadie puede
descifrar, en cuestión de segundos todo el escenario se llena
de personas que, más allá de la demostración,
sólo se interesan por disfrutar y recibir con el cuerpo los
compases de una excelente música de baile.
El talento de este director es tal que tiene el don de mantener
la identidad de la agrupación transitando ileso por el tiempo.
Vio la luz en el capitalino barrio de Cayo Hueso, un espacio humilde
pero lleno de música donde han crecido numerosos talentos
nacionales.
Con apenas 14 años comenzó sus estudios musicales,
una vez vencida la seducción que ejercía sobrel él
la carrera de medicina. Lo hizo junto a su padre, un músico
nacido en la provincia de Santiago de Cuba, quien dirigió
bandas, orquestas de teatro y compuso obras populares y clásicas.
Apasionado por aquellas escenas familiares en las que se quedaba
extasiado contemplando a su padre horas y horas ante un pentagrama
mientras componía, decidió trocar sin arrepentimiento
la cura física por la cura mental, convirtiéndose
en lo que es hoy, un promotor de la alegría.
Formell aprendió a tocar la guitarra como afición.
Este instrumento le acompañó en sus primeros pasos
como trovador entregado a la corriente del fealing en los años
40 y 50, época en la que se le escuchaba frecuentemente interpretar
boleros propios o de autores reconocidos.
ia a alegrarnos la vida.
Aprendió
contrabajo con el maestro Orestes Urfé, y realizó
cursos de armonía con los destacados pedagogos Félix
Guerrero, Somavilla y Tony Taño.
Entre las influencias que reconoce haber tenido durante su carrera,
cita con frecuencia a Los Beatles, Elvis Presley, Michel Legrand,
las charangas, los conjuntos y las orquestas de show, mientras que
de la música clásica admira a Chopin y Chaikovsky.
Como guitarrista acompañó a una de las glorias de
la música cubana, Elena Burke, y en la década de los
60 a voces como Omara Portuondo, Beatriz Márquez, la boricua
Deddie Romero, y la brasileña Olyvia Byington, quienes popularizaron
muchas de sus creaciones, que actualmente han llegado a superar
la cifra de 800.
Junto a César Pedroso "Puppy" y José Luis
Quintana "Changuito", creó el "songo",
género que se baila en las fiestas cubanas desde la aparición
de Van Van en el panorama bailable de este archipiélago donde
todos parecen entender a la perfección el mensaje de trompetas,
percusión y carismáticas voces.
En
este sentido sobresale la presencia casi legendaria de Pedro Calvo
en la orquesta, con su particular atuendo y una simpatía
especial, y más recientemente la incorporación de
Mayito, quien aunque joven cuenta con excelente preparación
profesional y un timbre vocal muy apropiado al género de
música salsa. Ambos vocalistas son muy queridos por la población
cubana tanto por su impecable proyección escénica
como por la empatía que establecen con el público.
En 31 años la agrupación se ha visto obligada a renovar
sus músicos, no obstante, conserva una personalidad que la
coloca a los ojos de las nuevas agrupaciones en un sitio de honor,
muy difícil de alcanzar y que resulta casi imposible de superar.
Al
recibir el Grammy con su disco "Llegó Van Van",
valioso particularmente por el balance y la variedad de géneros,
Juan Formell expresó que lo consideraba un triunfo de la
cultura y la música de su país en los últimos
40 años.
"Durante mucho tiempo, la única música que se
conocía en Cuba y divulgaba en el exterior era la de los
50. Con este premio, la riqueza acumulada en las últimas
cuatro décadas estará al alcance de un público
más vasto", manifestó a la prensa visiblemente
feliz tras recibir su trofeo.
La cadencia de los ritmos popularizados por Van Van resuena en el
mundo entero en otras voces como Rubén Blades, Harry Belafonte,
Andy Montañé, Nora Nora y la Orquesta Todos Estrellas,
de Japón.
Ante la permanencia dentro del favor del público manteniendo
una alta calidad en su desempeño y en las composiciones,
la crítica especializada en esta nación caribeña
les ha llegado a calificar como los Rolling Stones de la Salsa Cubana.
En la última producción de la agrupación, han
incluido temas que han marcado momentos en la historia de Van Van,
tales como Guararey de Pastora, El baile del buey cansao, La Habana
no aguanta más, Eso que anda, La titimanía, y El negro
no tiene ná (todos de Juan Formell), consideradas verdaderas
crónicas cantadas de la vida cotidiana cubana, tan ávida
de danza y música.
Se suman a la categoría de grandes éxitos de esta
última placa realizada por la Empresa de Grabaciones y Ediciones
Musicales (EGREM), voces como las de Omara Portuondo, Elena Burke
y Silvio Rodríguez.
Emotivo fue para quienes lo presenciaron, el homenaje que se rindió
a Juan Formell y a Los Van Van en la Unión Nacional de Escritores
y Artistas de Cuba (UNEAC).
Allí no sólo amigos y veteranos del arte en la Isla
presenciaron la llegada de un merecido premio sino que dieron su
abrazo a un creador que ha recibido el mejor de los obsequios: la
gratitud de quienes valoran el alto precio que pagan quienes dedican
la mayor parte de su existencia.
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